Letras y Notas

¿Y Los Músicos?

En la gran mayoría de las orquestas y grupos musicales de finales del siglo XX, y de lo que va del XXI, se puede apreciar un detalle en común, y es que sólo se conoce a los cantantes.


Por lo tanto, el prestigio y la fama recaen en dichas figuras. Desde hace muchos años se ha cometido el error –sobre todo en programas de radio- de no darle crédito al esfuerzo intelectual de los compositores y los arreglistas, sin los cuales un buen cantante pasaría desapercibido. Caso muy similar a lo que ocurre en el cine, donde la mejor parte de los créditos lo reciben los actores y actrices, no así los guionistas, productores, directores, entre otros.

En las bandas y orquestas de mediados del siglo XX, y casi hasta finales del mismo, ya fuesen de Jazz, Rock, Salsa u otros estilos, existía un afán o, mejor dicho, un respeto por parte de sus directores de destacar el virtuosismo de los músicos. Lo cual les permitía sobresalir en gran parte de sus repertorios, con magistrales “solos” de cualquier instrumento, más allá del sonido global de la orquesta.

Estas “descargas” obligaban directa o indirectamente a los seguidores de cualquier grupo o banda a familiarizarse, a conocerlos uno a uno y seguir sus trayectorias. A esto nos acostumbraron Las Estrellas de Fania, Tito Rodríguez, Oscar D’León, Eddie Palmieri, La Dimensión Latina, Las Estrellas de Areíto, Tito Puente y muchos más. Esa tendencia de escuchar a solistas, nos llevaba a revisar los créditos de los discos, para conocer más y llegar al grato extremo de competir en tertulias entre melómanos, sobre qué músicos participaban o no en una determinada producción.

Difícilmente alguien sepa hoy cómo se llama el bajista de la orquesta de Marc Anthony, el pianista de Tito Rojas o el primer trompeta de Gilberto Santa Rosa. Esto nos indica que nos hace falta  algo de ese pasado glorioso de las grandes bandas, y no es un apego al pasado, sino un anhelo por lo bueno.

Spread the love

Comment here