BiografíasSalseras

La Lupe, más que una diva es una auténtica leyenda


La Lupe, nombre artístico de Lupe Victoria Yolí Raymond, nació en Santiago de Cuba, el 23 de diciembre de 1939. Fue una cantante cubana.​ Algunas fuentes indican que su nombre de nacimiento era Guadalupe, mientras que otras señalan que su año de nacimiento fue 1936.

A La Lupe desde muy niña le gustó la música: el bolero, la guaracha, el guaguancó, las comparsas y los toques de santo; le fascinaban las españolas Carmen Amaya y Lola Flores y la cubana Olga Guillot.

La Lupe en 1955 se mudó con la familia a La Habana y siendo muy joven empezó a cantar en concursos de radio y en pequeños clubes, pero su padre, Tirso Yolí, era muy dominante, y no quería que su hija fuera cantante, por lo que la obligó a estudiar para maestra en la Escuela Normal. Con el tiempo se independizó del padre, pasó a formar parte del grupo de Facundo Rivero, y a finales de los años 1950, se casó con Eulogio «Yoyo» Reyes, integrante y fundador del trío Los Tropicuba, con el que empezó a cantar en 1958, al tiempo se separaron.
Pronto la Lupe se lanzó como solista y comenzó a presentarse de forma permanente en un pequeño pero legendario bar de La Habana, llamado La Red. Con un instinto musical único y un estilo cautivante, llena de energía y con un cierto toque estrafalario, de la noche a la mañana se volvió un fenómeno irrepetible de la frenética vida nocturna habanera.

En el exilio

A comienzos de 1962, exiliada de Cuba y no regresó más, pues su forma de cantar no era bien vista por el nuevo régimen fidelista que se había implantado en el país. Primero en México, luego en Miami y finalmente en Nueva York. Sus primeros años en el exilio fueron muy difíciles como ocurrió con la mayoría de los exiliados. Debió vivir una dura etapa de adaptación trabajando en locales nocturnos por muy poco dinero, pero su amor a la música era mucho, y cantaba en las calles de los barrios, tocando las puertas de los distintos bares. No se le pudo negar la oportunidad: con su potente voz, sus movimientos exuberantes y su presencia llena de energía era una sensación. Su música, una fusión afrocubana con jazz y un poco de rock daba de que hablar. En el escenario era un vendaval; poderosa e intensa, sobre todo cuando cantaba boleros.

Viajó a México y de allí el representante de artistas cubanos, Tito Garrote decidió recomendarla a Catalino quien se la pasó a Mongo Santamaría en Nueva York que era una ciudad menos conservadora y más liberal. Entonces La Lupe se va a Nueva York donde Mongo Santamaría la pone a cantar en un bar de Midtown: La Barraca y luego graban el disco Mongo Introduces La Lupe (1963) sin embargo ciertas desavenencias con Santamaría fueron aprovechadas por el sello Tico Records para formar un tándem de Lupe con Tito Puente, que grabaron cuatro discos que tuvieron un éxito inaudito y la catapultaron al estrellato en Nueva York.

Es en esa etapa que su fama llega a compararse a la de Celia Cruz, siendo La Lupe más famosa. El éxito de La Lupe se debió en parte a su canto aguerrido, su peculiar y única manera de afrontar el bolero y la cada vez mayor influencia de una música latina alejada de los formalismos de salón que imperaron, en los años 1950, en la ciudad de los rascacielos. Ese canto arrabalero, más propio del barrio que de un salón de baile, halló en La Lupe su mejor exponente femenino. Sin embargo, era también capaz de interpretar con mesura y contención, aunque sin perder la intensidad dramática, temas de amor elegantísimos como «Si vuelves tú» o «Amor gitano», que fueron dos de sus mayores éxitos. Viajó por algunos países de la región pero su éxito en esos viajes se dio en Venezuela donde fue cartel principal en los reputados carnavales de Caracas, en los que ganó premios.

A finales de los 1960, sin embargo, varios factores incidieron para que su estrellato decayese. Su vida personal y sentimental era un auténtico terremoto: ella era santera y muchos de sus «mayores» se aprovechaban de su influencia y dinero; su segundo esposo, Willie García, empezó a desarrollar un cuadro esquizofrénico que la obligó a gastar ingentes sumas de dinero en tratamientos médicos; sus hábitos dispendiosos hacían que, por ejemplo, gastase los 20 000 dólares que ganaba en un concierto en un nuevo abrigo de piel.

Otro decisivo factor para que La Lupe cayera fue la llegada de Celia Cruz a Nueva York, quien firmó contrato con Fania Records para formar parte de la Fania All Stars. El sello Fania dominaba todo el mercado Latino y habían adquirido el sello Tico Records al que pertenecía La Lupe, a la cual decidieron dejar en un segundo plano teniendo ya a Cruz.

Ese solapado ambiente de sustitución colapsó mediante un altercado directo de La Lupe en contra de Cruz, que salió a la luz. Dicho suceso ocurrió en una entrevista realizada a La Lupe donde, además de dejar clara su molestia por los privilegios de la disquera con Celia, en tono de broma afirmaba que el marido de la cantante (Pedro Knight) era palero. Y aunque la conversación que sostuvo La Lupe con la periodista fue «off the record», salió publicada en El Diario La Prensa y fue la última chispa para incendiar Troya o más bien Esparta. Dicha publicación molestó sobremanera a Celia, quien puso un ultimátum a los directivos de Fania Records para que decidieran entre ella y La Lupe.

Las palabras de Celia Cruz fueron contundentes e irrevocables, y aunque era difícil la situación puesto que antes que Cruz llegara, La Lupe había producido muchas ganancias a Tico Records, los directivos sin remordimientos le plantearon a La Lupe la terminación de sus relaciones con ella. La Lupe respondió con súplicas para que no la dejaran fuera, pero no hubo arreglo y así terminó la fama de La Lupe, el punto final a un corto periodo de éxitos. Ese día fue el más doloroso para La Lupe, que presintió que su carrera estaba terminada, sabiendo que quedaba completamente out side, ya que Fania no solo dominaba el mundo de los discos, sino también todas las promociones, centros nocturnos, espectáculos, teatros y hasta centros públicos.

En 1978 La Lupe pedía encarecidamente a Fania que dejara de manejar sus discos, para poder así buscar acomodo en otra casa disquera. Tito Puente, incluso, intercedió para que eso sucediera, pero la respuesta que recibieron fue la propuesta de grabar un disco, La pareja, de desigual factura y poca relevancia entre el público. La casi nula publicidad que recibió la grabación contribuyó a que el esperado retorno de la cantante fuese sólo una ilusión.

Ya en la pobreza, con su mansión hipotecada, se mudó a Puerto Rico durante unos meses, mientras esperaba recibir algún contrato para cantar en los escenarios. El viaje a Puerto Rico fue el fracaso sobre su fracaso ya que le trajo problemas con varias cadenas televisivas, su peculiar estilo de bailar e interpretar algunas canciones ya no eran bien recibidos y para obtener atracción las llevó más allá de lo permitido y fue muy mal visto y criticado. No le quedó remedio que regresar a Nueva York y aceptar el retiro en 1980. Es así que su nombre y su gloria se fue hundiendo cada vez más en el olvido formando parte del pasado que no vuelve.

A finales de los 80 se convirtió a la religión evangelista y compuso e interpretó canciones que fueron recopiladas en unos casetes. No obstante, su salero y particular forma interpretativa siempre tuvieron la facultad de imprimirle su impronta popular y cabaretera. Fue capaz de emparejar a un aleluya, gloria a Dios el gemido más sensual posible en la noche tropical.

A los 52 años, el  29 de febrero de 1992 sufrió un paro cardiaco fulminante mientras dormía en su humilde apartamento que compartía con su hija Rainbow en el Bronx, Nueva York. Le sobrevivieron su esposo, William García; su hija, Rainbow, y su hijo, René Camaro (cuyo padre fue Eulogio Reyes). Tuvo un velorio como cualquier persona común y fue enterrada en una tumba que se encuentra en el cementerio St. Raymond’s del Bronx.

Repercusión

Su trayectoria, prácticamente olvidada por una generación adormecida por la «salsa», fue rescatada por la comunidad homosexual hispana.

Entre famosos admiradores se cuentan el escritor cubano Guillermo Cabrera Infante y el director de cine español Pedro Almodóvar, que incluyó en la banda sonora de sus películas algunas interpretaciones suyas («Puro teatro» de Tite Curet Alonso, por ejemplo, suena en Mujeres al borde de un ataque de nervios).

De hecho, en España La Lupe es comúnmente asociada con el director manchego. El tema «Qué te pedí» aparece también al inicio de la película «Nada» (2001) del director cubano Juan Carlos Cremata.

En 2002, la ciudad de Nueva York bautizó como «La Lupe Way» la antigua calle East 140 del Bronx, en memoria suya.

Curiosidades

La Lupe se graduó de magisterio en Cuba a insistencias de su padre, Tirso Yoli, un obrero de la fábrica de ron Bacardí.

De niña admiraba a la cantante francesa Edith Piaf, la española Lola Flores y a la cubana Olga Guillot.

Mientras actuaba en 1958 en el club El Roco de El Vedado, en Cuba con el Trío Tropicubas, no se podía contener y le gustaba cantar a su manera, saliéndose de la disciplina del grupo.

A principios de los años 1960, La Lupe trabajaba en un club del Vedado llamado «La Red»; en ese lugar ella era toda acción en la tarima, pero era tan bajita que algunas veces en sus arranques emotivos se salía y cantaba junto a las banquetas que tenía la barra, se quitaba los zapatos y le daba de zapatazos al pianista.

A su llegada a Nueva York, en 1964, tuvo que trabajar en un club nocturno de poca monta, La Barraca, y cobraba 30 dólares por función.

La Lupe versionó tres canciones: «Y tú no estás, amado mío», «Igual te amo» del disco Sin fronteras y «Si tanto te amé» del disco A cualquier precio y que en voz de La Lupe se conocieron con los nombres de «Amado mío», «Te amo» y «Si tanto te amo».

En 1968 La Lupe tuvo un megaéxito con «Si vuelves tú», una melodía de Paul Mauriat a la cual la misma Yiyiyi le escribió la letra en español.

“La creadora del arte del frenesí”, observaría Hemingway; “Un animal musical”, Jean Paul Sartre; “Un genio”, Picasso; y un íntimo admirador, Guillermo Cabrera Infante: “Fenómeno fenomenológico”.

En la década de 1990, el interés por su música se reavivó cuando Pedro Almodóvar incluyó a Puro Teatro , uno de sus boleros de amor y ruptura en su película «Mujeres al borde de una crisis nerviosa» .

En su ensayo de 1964 «Notes on ‘Camp'», Susan Sontag enumera a La Lupe como parte del canon del Camp.

Su grabación de La Virgen Lloraba fue utilizada en la película de 1996 The Birdcage .

En 2002, la ciudad de Nueva York cambió el nombre de East 140th Street en The Bronx como La Lupe Way en su memoria.

La escritora cubanoamericana Daína Chaviano rinde homenaje a La Lupe en la novela «La isla del amor eterno» (Riverhead-Penguin, 2008), donde el cantante aparece en un cameo cantando Puro Teatro .

En la serie de televisión RuPaul’s Drag Race: All Stars, la drag queen puertorriqueña Nina Flowers eligió hacerse pasar por La Lupe.

Su grabación de Fever se incluyó en el episodio «Angels of Death», de la segunda temporada de la serie de Starz Magic City.

Se escribió un poema de Víctor Hernández Cruz sobre ella: La Lupe

En 1991, la comediante Sandra Bernhard lanzó una canción llamada ‘La Lupe «en su álbum Excuses for Bad Behavior, Parte # 1, hablada en español e inglés, en la que Bernhard habla brevemente de la disolución de la relación La Lupe / Tito Puente.

En 2015, una versión análoga y ficticia de La Lupe (rebautizada como Lola Calvo para la serie) apareció en una serie de televisión biográfica en español de 80 episodios de Celia Cruz llamada Celia (telenovela), en la red Telemundo.

En 2017, el primer episodio de «Claws» de TNT se titula «Tirana» y en él los personajes principales sincronizan los labios y bailan con una de las canciones de La Lupe.

Homenajes póstumos

En 1996, la cantante La India junto con Tito Puente editan el disco «Jazzin», de donde se desprende el sencillo «Fever» y más tarde, en 1999 edita el disco «Sola» donde se desprenden los temas «Si vuelves tu» y «Que te pedí».

La escritora cubana Daína Chaviano incorporó a La Lupe haciendo un cameo dentro de la novela La isla de los amores infinitos (Grijalbo, 2006), obra ganadora de la Medalla de Oro en el certamen Florida Book Awards 2007 y traducida a 25 idiomas.

A finales del año 2008 el escritor dominicano Rafael Darío Durán pone en circulación el libro Con el diablo en el cuerpo, que habla sobre el estilo irreverente de la cantante en los escenarios.

Se ha presentado en 2009, una película titulada La Mala y protagonizada por Lena Burke y Jorge Perugorría en la que se trató de plasmar la vida de La Lupe en otro personaje.

En el 2010, la Villa del Cine estrena en Venezuela el film Cheila, una casa pa’ maita, escrito por Elio Palencia y que en una secuencia dedica un homenaje a La Lupe con la canción «Que te pedí», que es interpretada por un travesti amigo de Cheila y también por la actriz Simona Chirinos.

A 20 años de su muerte, la periodista y escritora Carmen Mirabal, publica La Lupe: La leyenda, donde narra un perfil de la Yiyiyi que muy pocos conocen.

Entre el 2012 y 2013, la actriz venezolana Mariaca Semprún, encarna a La Lupe en la pieza teatral «La Reina del Desamor» escrita por Gabriel Díaz, donde demuestra sus dotes como cantante y actriz. Cabe mencionar que en años anteriores la cantante Estelita del Llano había hecho ya un monologo llamado «Yo Soy La Lupe» escrito por Ciro Acevedo.

El cantante argentino Vicentico en 2013 compuso el cover «Puro Teatro», para la banda sonora de Farsantes.

En septiembre de 2013 se ha presentado la obra de teatro «La Lupe en tres tiempos» en Miami, protagonizada por la cantante Aymee Nuviola, escrita por Juancé Gómez y dirigida por Rosalba Maldonado.

Películas, teatro

La gran Tirana de Carlos Padrón-Cuba. 2011 La Habana, 2012: La Habana en Humboldt Haus, Ulm en el teatro in der westentasche, Teatro Tage en Karlsruhe, Kubanische Botschaft en Berlín. Protagonista: Nancy Calero-Alemania.
La Lupe: mi vida, mi destino: producción teatral de Carmen Rivera (2001).
La Lupe: Reina del alma latina película de Ela Troyano (2003; 2007)
La Reina, La Lupe de Rafael Albertori (2003).

Sus canciones más famosas
  • Si tú no vienes
  • Oriente
  • Cualquiera puede ser
  • Si vuelves tú
  • Qué bueno boogaloo
  • La gran tirana
  • Amor gitano
  • Qué te pedí
  • Puro teatro
  • Como acostumbra
  • Cantando
  • La plena buena
  • Besito pa’ ti
  • Once We Loved (Se acabó)
  • Goin’ Out of My Head
  • Fever
  • La mala de la película
  • Carcajada final
  • Quisqueya
  • Unchained Melody
  • No me quieras tanto
  • Adiós
  • El amo
  • La virgen lloraba
  • El carbonero
  • ¿Y qué?
  • Mi socio
  • Amado Mío
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